En un mundo muy, muy cercano…
Vivían unos puntos; algunos eran plateados, otros eran rojos y multicolores. Estos no hablaban, pero sí se comunicaban.
Vibraban y vibraban en un mismo lugar, hasta que un día un punto plateado y rosado comenzó a vibrar con más intensidad hasta que los demás comenzaron a contestar.
En la noche clara y en la luz oscura, no importaba; ya estaban vibrando con entusiasta vivacidad. Cuando menos lo esperaban, se tocaron y sin quejarse, comenzaron a juntarse.
Los días pasaron y la vibración cesó; una familia de puntos se había formado.
Punto cuadrado, punto terminado… Busque a sus puntos hoy y vibren juntos.
Porque la pregunta sería. ¿Será que me siento solo aun estando tan rodeado? ¿Y si Dios está más cerca de lo que creemos, pero no lo queremos ver?
PabelBG.
